La Catedral también es mía
La de ayer fue una noche muy triste para los que creemos. Y no me refiero a los que creemos en Dios, que también, sino a los que creemos en la bondad de las personas, en las cosas bien hechas, en la democracia, en la libertad de expresión y opinión. En definitiva, en los valores fundamentales que debe tener cualquier ser humano.
Ayer se perpetró un atentado ante muchísimas personas por parte de aquellos que dicen representar a Jesús en la tierra, concretamente en Almería, y que son unos impresentables que no se representan ni a sí mismos por mucha sotana y escapulario con el que vistan.
Y lo hicieron de la manera más baja y ruín, con unos argumentos que contradicen para empezar el mandamiento número 8 No levantarás falsos testimonios y que es una ensalada formada con los ingredientes de al menos seis de los siete pecados capitales. Desde la soberbia del que se siente superior y encima nos dice que debemos agachar el lomo y decirles amén hasta cuando nos den la patada en la boca; la avaricia de quién se cree que lo que es de los demás es suyo, LA CATEDRAL TAMBIÉN ES MÍA; la envidia de quién no es capaz de aceptar que en este mundo hay gente muchísimo más preparados que ellos y que le dan sopas con ondas en todos los aspectos de la vida, tanto espiritual como social; la gula de esos estómagos agradecidos que se mueven tan solo a cambio de favores; la ira del que no acepta que se le lleve la contraria y se nutre de mil artimañas para acabar arrimando el ascua a su sardina; y la pereza de quien se inventa todos los argumentos absurdos que sean necesarios con el único objetivo de no tener que levantarse y 'trabajar' unas horitas de más.
Allí, desde arriba del mundo terrenal, en esa burbuja en la que viven, las malas personas se han retratado riéndose de miles de IGUALES que se ilusionaban con una cosa que tiene un sentido espiritual que sus pecados capitales no han sido capaces ni de valorar. A ellos, indignos de lo que son, se la trae al pairo las horas que muchas personas han trabajado en este asunto, dejando a un lado a sus familias y con la esperanza de hacer algo bueno por la ciudad y por sus cofradías, las ilusiones de otros cientos, y han decidido tratar a las instituciones más vivas de la Iglesia por estas tierras como el niño recién nacido que tiene suficiente con vivir: Ya las decisiones las tomarán sus tutores, que él no sabe…
Ojalá tuviera algún día la ocasión de sentarme a hablar de igual a igual con estos sinvergüenzas, pero jamás consentirán que nadie les diga las verdades y, para colmo, nos dicen que si no estamos con ellos estamos de más. Jamás Jesús sería así ni trataría así a sus semejantes ni los trataría de encarrilar hacia unas sucias intenciones con las artimañas más barriobajeras.
Porque yo no es que no crea en esta Iglesia, es que la odio.
Saludos




3 son los que no callan:
...y mía...
Un saludo.
La plaza es pública y no propiedad del Obispado, lo que ocurre es que se creen que es suya
desde granada un abrazo de solidaridad...
aqui estuvimos muchos años luchando mas o menos por lo mismo hasta que llegó un arzobispo con ganas de trabajar por las hdades y con dos dedos de frente, (d. antonio cañizares) y abrió las puertas....ahora tenemos otros problemas con la carrera oficial pero la cosa esta mas o menos aceptable, lo dicho un abrazo y suerte.
UN COFRADE DE GRANÁ
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